Original francés artículo : http://www.humanite.fr/Melenchon-l-...
By Olivier Mayer
Translated jeudi 13 novembre 2008, par
En una entrevista, el senador dimisionario del PS dibuja los contornos del "Partido de la izquierda" que crea con Marc Dolez y precisa su llamada a un frente de izquierda en las europeas.
Al día siguiente del voto de los militantes socialistas anunció con Marc Dolez que dejaba el PS. ¿Eso significa que el PS se instala en la línea del centro izquierda, según su criterio ?
Jean-Luc Mélenchon. Me tomo en serio el contenido del voto : 80 % de los militantes votaron por las corrientes surgidas de la antigua mayoría del partido y el concentrado más directo de ésta catástrofe ideológica es que Ségolène Royal haya llegado en cabeza frente a la derecha, en particular en la cuestión de las alianzas. La alianza con el partido de François Bayrou, que en filigrana está también contenida en los otros dos primeros textos, se expone en la moción de Ségolène Royal abiertamente. Cabe decir que con este voto, el Partido socialista en Francia se alineó con la orientación mayoritaria en la social-democracia europea y confirma su evolución hacia la forma de partido que he denominado un « partido demócrata ». Queremos encarnar otra orientación, la del socialismo histórico. Yo quiero llevarla adelante públicamente, en alianza con otros y, particularmente, con los comunistas.
¿Cuáles son las decisiones significativas, las orientaciones que le hacen decir que el PS se alinea con la social-democracia europea ?
Jean-Luc Mélenchon. La izquierda del partido ha hecho una buena campaña. Ha conseguido el 19 %. Aunque en los congresos precedentes, conseguía más del 40 %. ¡Es una división por dos ! Asumo mi parte de responsabilidad. En consecuencia, la izquierda del partido es incapaz de tener peso en cuanto a la orientación del partido. En particular en cuanto a la cuestión central de la estrategia de alianzas. No se pueden imaginar rupturas con el capitalismo y transiciones hacia la « república social » aliándose con el Sr. Bayrou. También muy significativas son otras cuestiones. Por ejemplo, sólo la moción de izquierda defiende la jubilación con sesenta años. Todas las demás abiertamente abogan por la ampliación de los períodos de cotización para los jubilados. Otro ejemplo : sólo pedía un plan de retirada de Afganistán la moción de izquierda …
Y ahí está la cuestión de Europa…
Jean-Luc Mélenchon. En efecto, son los parlamentarios socialistas los que permitieron a Nicolas Sarkozy pasar el tratado de Lisboa sin referendum. Encuentro muy sorprendente que Henri Emmanuelli, a partir del siguiente día del voto del congreso, explica que las divergencias sobre Europa están « a pequeña distancia » o que proponga constituir con otras corrientes un frente contra Ségolène Royal afirmando que estarían todos « de acuerdo en lo esencial ». He sacado las lecciones de todo esto. Espero que otros socialistas tomen pronto igual que yo una decisión en pos de la claridad y haré lo que pueda para que nos encontremos. Considero que el PS no evolucionará, excepto si se vé obligado por una relación de fuerzas electoral.
¿Ya no representa el PS la esperanza de la izquierda ?
Jean-Luc Mélenchon. Tomo constancia de la adopción de las normas de la social-democracia europea del Partido socialista francés. Los conceptos de Ségolène Royal se parecen mucho a los de Walter Veltroni en Italia. Hay pues que reorganizar nuestra visión de la izquierda. Para mí, la prioridad estaba en el debate en el seno del PS. A partir de ahora quiero llevar ese debate al exterior del PS. En primer lugar es un combate contra Sarkozy y el capitalismo. Si nos reconocen como los mejores en ese combate, la izquierda se reequilibrará y el PS tendrá que moverse.
Crea entonces una nueva formación, aunque en un paisaje de izquierda ya muy ocupado.
Jean-Luc Mélenchon. Yo constato ésta dispersión de las fuerzas de « la otra izquierda ». ¿Cómo reunirlas ? No se puede hacer más que en razón de objetivos precisos, de situaciones concretas. Si por el contrario el debate ideológico se conduce entre nosotros hasta que estemos de acuerdo, nunca lo estaremos a tiempo y privaremos a la izquierda, a los medios populares, de un punto de apoyo político. Por tanto hemos de ser pragmáticos. Partamos de los objetivos que se presentan ante nosotros e intentemos tratarlos a partir de lo que tenemos en común. Por ejemplo, hay en la izquierda del « no » al Tratado Constitucional Europeo TCE un incontestable punto en común : el rechazo del tratado de Lisboa y de las políticas que acarrea. Es un denominador común suficientemente fuerte para que juntos presentemos a los electores una política común.
Puede ser mayoritaria. Pero antes de eso, ¿qué espacio, qué función daría usted a su partido ?
Jean-Luc Mélenchon. En política yo no razono en términos de segmentos de mercado. Soy un republicano. Formulo una propuesta y trato de que convenza. El voto decide luego. Para hacerlo nos proponemos reagrupar en un partido – porque creemos en la forma política « partido » – a quienes se identifican con el ideal jauresiano de república social. Pero no queremos hacer un « Partido socialista bis ». Quiero una formación política capaz de dar lugar en su seno a una síntesis cultural : tomar de la tradición socialista et republicana lo mejor y romper con el productivismo. Porque aparece en escena un interés fundador de una nueva visión de la república a causa de la crisis ecológica. Hay que proponer también al socialismo histórico una mutación ideológica.
¿A quién se dirige a la hora de unirse al nuevo partido ?
Jean-Luc Mélenchon. El partido más grande de Francia es el de los « ex » : ex-socialistas, ex-comunistas, ex-chevènementistas, ex-trotskistas, ex- Verdes… Y luego están todos los que querrían moverse pero no encuentran zapato de su número. Mi intención pues no es la de tomar de lo que existe sino la de dar una nueva posibilidad a los que no tienen compromiso político y se sitúan en el perímetro del socialismo, de la República, de la ecología política y de la cultura revolucionaria que el aportada en Francia por el comunismo. Simplemente a ese partido le llamaremos Partido de izquierda. Se definirá en un proyecto de ruptura con el capitalismo y será su horizonte « la república social » siguiendo la fórmula de Jean Jaurès. Nuestro camino será la lucha contra la derecha, y nuestro método un trabajo de educación popular en profundidad en un momento en el que el capitalismo ha perdido mucha de su legitimidad.
Con frecuencia hace referencia a Oskar Lafontaine y el Partido de izquierda hace recuerda a Die Linke. ¿Piensa que la experiencia alemana es transferible a Francia ?
Jean-Luc Mélenchon. Tal cual no lo es. Lo que es transferible es el estado de ánimo. En Francia, no se puede hoy considerar exigir a las organizaciones que se disuelvan. Por ejemplo : la fuerza principal organizada de la otra izquierda es y sigue siéndolo el Partido comunista. No se le puede pedir que actúe contra su propio interés. Igual que el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) en construcción. Hay que pasar entonces por una fórmula de « frente de izquierda ». Es lo que yo propongo y los comunistas también, para las elecciones europeas. Una acción pragmática, que parte de un objetivo preciso, con un contenido preciso.
Las elecciones europeas parecen representar un momento clave para la credibilidad de su iniciativa.
Jean-Luc Mélenchon. Quiero subrayar la importancia de la próxima elección europea. No está desconectada de la actual situación de crisis y de los sufrimientos sociales que provoca. Se tratará del tratado de Lisboa. Pero también tratará de una cierta concepción de la izquierda. Anuncio que vamos a competir con el Partido socialista. El Partido de izquierda no se sentará con el Partido socialista europeo, no participará en la co-gestión del Parlamento europeo y yo no quiero la elección de diputados del PSE porque ese grupo funciona con partidos que gobiernan con la derecha.
¿Cómo se imagina ese « frente de izquierda » para la elección europea ?
Jean-Luc Mélenchon. Mi aliado natural, es el Partido comunista y es él el que ha dado la señal con la posición que adoptó su Consejo nacional. Sin la propuesta del PCF, cada cual se veía abocado a quedarse en casa, incluso si ya no se sentía en absoluto representado como es el caso de Dolez y el mío. Ésta proposición de los comunistas, de un frente para las europeas, abierto a las personalidades aunque sobre todo a las fuerzas políticas, con la precisión de que sus reivindicaciones se concentrasen en las circunscripciones de las que procedieran, ha resultado por completo innovadora y audaz. Respondo de ello. Y pidiéndole que lo piense dos veces hago éste ofrecimiento al NPA. Podemos hacer un frente, desde el respeto de lo que es cada uno, en base a un objetivo : demostrar que el pueblo francés no quiere el tratado de Lisboa y quiere otra Europa. Por tanto nos podemos reagrupar para las elecciones europeas y el NPA se equivocaría desconfiando de los demás. Espero convencerle. Propongo a todos un objetivo ambicioso : que el frente de izquierda vaya a la cabeza de la izquierda en las elecciones europeas. ¡Todo cambiaría entonces !